- Justo ahí en la fiesta innombrable comencé a caminar por esos pasillos azules y violetas de aquellas luces neón en las que los dientes lucen mas blancos que la misma perla, caminando entre la alborada el ruido hacia que mis ojos permanecieran quietos, con el único objetivo de cruzar toda la masa acumulada esa noche de disco y ántrax, sabía que mi inquietud vaga y juvenil me había orillado a estar ahí, sin embargo en alguna parte de mi caminata concluí que esas noches son realmente las que propician un alter ego en la experiencia individual.
Llegue a la barra coctelera, la bartender sonrió y limpio un vaso, se acercó y en tono suave me dijo.
- He pillao chicos más niños que tu, y muchos de ellos no saben que hacen aquí, solo disfrutan, ¿qué carajos hace un chaval aquí como tú?.
Inmediatamente noté su acento gallego, bueno en ese momento no quería decirle que si era gallega, pero créanme andaba muy pasado de coctel esa noche. Minutos después me acordé que la palabra era Española.
Le pedí una cerveza azul, ella acomodo un vaso al que le vació un poco de tequila, algo de ron, un poco de Jamaica y una cerveza completa, en el interior del vaso un pequeño aditamento que soltaba como la tinta de un pulpo, casi un perla negra refinado. Lo bebí de un trago, ahora por fin la seca había desaparecido, el beat era intenso y excesivo, mis pies coordinaban lo que querían y yo le había dado la espalda a la española más sabrosa de toda España.
- Oye, ¿ eres barman o barwoman?
Si, de verdad, los hombres tenemos la gran virtud de decir en momentos inesperados pendejadas inmemorables.
- Soy lo que tú quieras que sea esta noche chaval.
La imaginé vestida de látex naranja con una zanahoria en su mano izquierda y un cono de leche en la otra, caminando por el pasillo de la iglesia de mi madre provocando al Sr. Cura.
También la imaginé tocando la batería de la banda de trashmetal mas importante de todos los tiempos, devorándose el cabello mientras hacía llorar el tambor.
Pero lo más espectacular fue imaginarla tomándome del rostro y besándome lentamente hasta llegar al cuello, morderme y dejarme en la barra de esa fiesta dudosa.
La música cambió, los bajos pandearon mi corazón, el enfoque era distinto, mis tímpanos retumbaban ante la enigmática rola de fondo, y ella ahí sirviendo tragos imaginando lo que puede pasar por la mente de un “chaval como yo”.
- Chaval, quisieras, soy un hombre, un verdadero dragón, capaz de llevarte a 14 orgasmos sin parar ida y vuelta, de cabeza y con fichas en las rodillas mientras te orinas de placer.
Fue ahí cuando volteó, escuchó mi pensamiento, lo saboreó y seguramente está diseñada a soportar tal delectación.
- Anda prueba esto, si con lo de antes piensas tonterías, ahora vivirás realidades.
Nunca he sido del tipo filosófico, mentalista, metafísico, psicológico o espiritual… ni hippie ni nápster, fuck! Siempre confundo el napster con lo hipster.
Yo era de esos niños que bullyaban en la primaria, armaba palabras con las pastas que hacia mi madre, hijo de una madre soltera… pero cabrona!
Era un niño sin dramas ni problemas, mi único escaparate eran las letras, si las letras.
Terminé de un sólo trago su bebida amarga, recuerdo que al lado mío un par hombres discutían sobre la capacidad de reinventarse, a mi lado izquierdo estaba una mujer fumando, mirando a un par de mujeres bailando, enfrente de mi ella, tan perfecta, de sonrisa única, de cabello largo y ondulado, de pechos nobles, …. Hermana perdida de Laura Doré.
- Entonces que chaval, hoy bailaras, dormirás o te follaras a alguien?
- Hoy me bailas, te follo y me duermo a tu lado barwomantender!!!
- JAJA, ahora si … vale, espérame 3 horas.
Mis palabras son rectas y directas, el 90% resultan odiosas y el otro 10% incomprensibles, así que me quede ahí esperándola, casi como aquel que espera a su teibolera en la mesa quintilliza de los amigos de prepa.
Aprecié que muchos bailaban besándose y otros se besaban sin bailar, que las mujeres prefieren hablar que el manoteo, que confunden el concepto de fiesta con terapia emocional, estadísticamente comprobé que por cada 5 mujeres bellas existe una gorda, ella era quien tenía que soportar sus desplantes hacia los hombres, y escuchar como es de miserable la vida de su amiga la sabrosa.
- Carajo, ubícate, cualquiera de estos sería capaz de tirarte esta noche sin condón, de llevarte a tu casa o pagarte la cena, y tienes problemas, veme a mí, tengo que aguantar el dolor de unos tacones solo para verme más alta y delgada, el sudor de mis lonjas mojan la blusa trendy que me obligaste a ponerme y me cago de hambre, entiendes muero por unos tacos de pastor con queso, y tengo que soportar que te pongas ebria con 2 cervezas.
Jajaja bien pensado gorda, eso especulaba yo, claramente leí su pensamiento pero ella sólo abrazo a su amiga, y con un trago a la copa dio por sentado que otra noche tendría que ser terapeuta.
Ya la música era como de tetris vs. Megaman y Dr. Mario y el juego de carreras en donde los topes eran como hoyos negros y por alguna extraña razón pasaba superman volando.
- Chaval, listo, vámonos.
Caminó frente a mí, recogió una chamarra café que combinaban con esas botas afiladas y vaqueras, el pantalón justo ahí, en el filo de la cadera, recogió con una pinza su cabello y envolvió en si su cuello, me tomó de la mano y salimos al estacionamiento.
- ¿Tienes coche, o nos vamos en taxi?
En esta parte ustedes esperarían que un taxi sería lo mejor para que la historia fuera bohemia, o que quizá ella echara andar su motoneta color azul pastel modelo 70, con canastilla en frente. Pero no.
Prendí mi Camaro 2011 azul, con una línea blanca por enfrente, ella se subió, admirando la belleza por dentro, tocando la piel de mi lujurioso automóvil, justo ahí, tenía que dominar el ambiente.
“The Octopus Project” canción numero 128 de mis 16gb en el camaro sound system, “Porno Disaster” era la canción.
Apenas unas cuadras recorrimos cuando me tomó por sorpresa, comenzó a besarme la mano, hasta subir al cuello, y yo aceleraba, ella también, desabrochó mi cinturón oxidado y viejo, sacó de ahí mi sexo, comenzó a degustar del veneno y yo simplemente apretujaba el volante, parecía que mi camaro comprendía la situación, avanzaba por las calles deslizándose como ave fénix, motivando a sonámbulos solitarios.
Canción número 329, “Nidocin” de Flying Lotus, el beat era majestuoso, ella se quitó su chamarra, la blusa, e impido mi mano del volante, obligado la puse en sus pechos otorgando un profundo placer, me guiaba a desnudarla, hasta que solamente sus botas vaqueras quedaron, me monto, se subió, se lo colocó, yo sólo veía luces pasar.
- Métela recio chaval, y acelera hasta que el placer nos detenga.
Una y otra vez ella montaba, ella mandaba, yo veía luces pasar.
Era elocuente con sus movimientos y su manera de tocarme, de besarme, todo encajaba, hasta con mi pene había comunicación. Esto comenzó a irse más de prisa, yo no me la estaba cogiendo, ella me follaba con tal enojo y rebeldía, mientras en movimientos circulares destrozaba mi falo, yo aceleraba, no sabía de semáforos, de aduanas, de curvas, de topes, de nada.
De pronto noté las luces azules y rojas de fondo, sabía que un maldito reten tenía que cagar mi noche, le dije que se bajara, que nos iban a multar, ella no hacía caso, me ignoraba, ahora si me sentía usado.
- Cógeme chaval, cógeme, que los polis vean lo que hace tener un camaro.
Y así fue, sin vergüenza alguna pase por el reten y mientras veían un coche hermoso, pocos notaron que adentro venia moliendo una vagina seductora, y como un gran artista en caravana abrieron paso al chaval follador, de pronto el calambre mala onda, el espérame, espérame, el no, no, no, y ella, el aaah, ahhh!
- Me vengo Tío, me vengo, aaa súbele a la música , acelera, muérdeme un pezón, sóplame, quítame el cabello del rostro, levántate, hasta el fondo
- Puta madre que te crees que soy un Chaval Multitaskiiiiiiiiiing!!
- yaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!! Aaaaaaaaaaaaa! Chavaaaaaaaaaaaaaaaaaal, ….
- Tía, digo tu, gallega… me vengo….!!! Aaaaaaaaaaa, auuuuuuu, fff! Fff! Aaaaaagrrrmmm!! Aaaa su puta madreeee!...
Ella se quitó de encima, tomó sus cosas y me dijo:
- Bájame aquí, ¡que te detengas coño, ! …. Maldita sea, eres un pendejo pedazo de mierda!
- Espera, que sucede, tranquilízate… ¿No te gustó?
- Mira pendejo, puedes decirme Puta, zorra, perra, pero Gallega tu madre.
- No mames.
Canción 1 “Bienvenida a Tijuana” Manu Chao, el gallego mas pacheco que conozco.

