Hoy fue el día en que decidí tomar un gran taller que se manifestó
ante mi existencia hace un par de semanas, el nombre del taller se llama “Lectura
de Registros Akáshicos”, busca leer toda
la información que tiene nuestra alma para encontrar respuestas de nuestro
pasado, presente y futuro, ( lo resumo de la manera más sustanciosa).
Sin duda alguna algo extraño está sucediendo muy dentro de mí,
ante este periodo de transformación y sanación emergen distintas personalidades
que han de romper con el paso de los días para descubrir la verdad de mi
persona.
Hoy desperté muy temprano, eran las 5 de la mañana, y es que
desde mi cambio de vida, ya es mi nueva hora de disfrutar la mañana, como era sábado
decidí dormir un poco más y aunque era difícil conciliar el sueño, las sabanas
azules y mi edredón rojo se aferraron a mí con tanta fuerza como si en realidad
no me quisieran dejar ir. De pronto las campanas de la iglesia comenzaron a
sonar, los pájaros llegaron a mis ventanas, la luz fuerte de un sol vibrante
atravesaba todo mi edificio hasta llegar al último piso de mi nueva habitación.
Me levanté de la cama, siempre consciente de que sea con mi pie derecho, fui
recogiendo cada una de la ropa que estaba tirada alrededor del suelo, limpie mi
nuevo apartamento y tomé la decisión de ir a desayunar a un lugar especial.
Siendo muy temprano encontré un buen espacio para estacionarme, la fila de la
gente era enorme y yo simplemente esperé mi turno, encargué desayuno para mi
equipo de trabajo. Julio ya estaba esperándome con una cara quizá cansada o
angustiada nos pusimos a platicar en la banca que esta frente a la barbería,
esperando a que llegará Corne pues el traía la llaves. Un cliente ya estaba
esperando; miré a Julio y le di el almuerzo, por un momento pensé en mandarlo
por unos jugos, eso hubiera hecho el viejo Marvin, en ese momento decidí ir yo
por ellos, pues; ¿ por
qué tenía que ordenarle algo?, compré 2 deliciosos jugos de naranja y le compartí
que un día anterior me había hecho un nuevo tatuaje, el “Don León de Magia” así
le puse, pues en todo mi brazo lleva un escudo que protege de ahora en adelante
todo lo que mi nuevo ser quiera dirigir , y hacia donde quiera ir. El
simplemente rio y le gustó mucho.
La mañana se fue rápida , y me despedí pues mi curso
iniciaba a las 10 de la mañana, caminé alrededor de 6 cuadras, con una mañana
extraña, bastante dual, como la vida , como la existencia en este planeta, mientras recorría las calles imaginaba que
alguien de cabello dorado iba conmigo a mi lado, sonriendo y emocionada porque había
sido invitada a ese curso tan interesante, ese gran consuelo me acompaño
durante las 6 calles, hasta llegar al lugar de reunión y saber que nuevamente
era yo mi absoluta soledad el que se confrontaba otra vez.
El taller fue intenso, lleno de energía pero sobre todo
invadido de preguntas y grandes respuestas, así por varias horas hasta llegar
la salida a comer.
Regresé a mi nuevo hogar, pero antes pasé al negocio, todo
estaba en orden, no lo hacía con el fin de ver que todos trabajaran lo hice con
el objetivo de llegar ayudar pues era 1 hora y media de receso, no ocuparon de mi ayuda,
Compré algo rápido para comer, una empanada de jamón, le
puse mucha salsa y eso fue lo que provoco que se deshiciera por toda mi playera,
tuve que regresar a cambiarme, en el
camino de r fui por un helado de nuez, pues dicen que la nuez te vuelve más
inteligente, antes de comerle a mi helado
me detuve en el puesto de los churros , esos churros que son bañados en azúcar,
siempre que voy a la alameda ese puesto está a reventar, pero curioso esta vez
no había más que una sola persona, lo que me daba oportunidad de no tardar
mucho, pedí únicamente $10 pesos, que si mal no recuerdo fueron casi 7 trozos
de churros en una bolsa de papel estraza café. Avance unos 20 pasos y me senté
en la orilla de una banca verde y larga, yo solo, sin nadie a mi alrededor,
excepto una familia que me miro extrañamente y lo digo por que observaban como
cortaba un trozo de churro y lo hundía en mi helado de nuez, imitando un viejo
platillo que tiene por nombre “consuelos” estos mismos los conocí en la ciudad de México una tarde después de
haber comido mariscos en el mejor y mágico lugar de esa ciudad, justo en el 2º. Piso en una esquina me incliné hacia abajo
para vivir el mayor de mis recuerdos, un beso que se adentró hasta mi alma y lo
digo porque después de esa dulzura fue que descubrí ese postre en el famoso
Mercado Roma.
Y así continúe mordiendo el churro y embarrando el helado, así
como en un ejercicio de meditación y concentración, así como en un espasmo de
lucidez y melancolía, hasta que mi helado se terminó pero el consuelo jamás
llegó.
Avance las 3 calles que me faltaban, me senté en la banqueta
antes de iniciar la 2ª. Parte del curso, dieron la indicación de que era hora
de comenzar,
Descubrí en esa 2ª parte muchas cosas sobre mí, y respuestas
que me eran difíciles de amortiguar, en la dinámica de uno contra uno, la
persona que toco leerme fue contundente y dijo nuevamente las mismas palabras
que rebotaban en mi cabeza sobre aquel correo electrónico “Amate hasta que lo único
que emane de tu ser sea luz “.
Al concluir la maestra se acerca y me dijo esto es para ti,
me dio una imagen que ella dibujo, y es llamado “El Ángel del Amor”.
El curso termino y caminé nuevamente 6 calles bajo una
oscuridad y un frio doloroso, justo antes de llegar a mi destino respire tan
fuerte que lo único que pedí en ese momento, es que Estés Bien, Feliz y en Paz.
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