Hace unos días recibí
un mensaje, que decía “ Que tal Bro, saludos desde acá de Michoacán, chido tu
trabajo “ anoche llegó otro que reclamaba
“ de la manera más amable te pido que dejes de estar fingiendo que sientes algo
por mi “, ambos contrastantes pues el primer mensaje de un completo desconocido alimentó mi espíritu
sencillo y cálido, el 2º. Simplemente desconcertó mi noche, pues debo
compartirles que en este momento de mi vida lo que menos hago es fingir, no gastaría
tiempo para crear fantasías.
Y es que de
manera intrépida y al mismo tiempo majestuosa la vida me ha puesto personas que
han sacudido mi persona, imagínate; que
al inicio vivía literal en un completo basurero, agotado, devastado, devorado ,
dominado, despistado, ¡Vaya cantidad de palabras que inician con la letra D! ,
y en ese hueco espantoso donde radicaba, comencé lentamente a despertar una
nueva conciencia , una especie de capitulo nuevo , completamente en blanco, quizá
sin fe ni esperanza, la misma que encontraría a la par de los días en personas únicas,
distintas pero sobre todo que jamás hubiera pensado que existían, fue como un batallón
de ángeles que llegó a mi vida cada uno con su objetivo, su propia experiencia,
sus únicas palabras, su mágica inspiración.
Llegó el Ángel que
me inspiró hacer ejercicio comencé a
devorar su historia de vida, su pasado, su sufrimiento, su enorme Valentía de
salir adelante, su cambio, su movimiento, su nueva alma enérgica que le dio
empuje a mi persona.
Pasaban los días
y mientras el consuelo era digno de aparecer, llego un viejo ángel, con el corazón
destrozado, con su alma rota, con su llanto al borde de sus ojos, pues
nuevamente alguien había jugado con sus bellos sentimientos, ella desconsolada
abrazo en un noche mis palabras y al mismo tiempo respiró para decirme “no te
puedes dejar caer “, lloramos como nunca al filo de una mesa de madera, a
diario me escribe esos mensajes en la mañana que han sido el amortiguador de un
cambio fenomenal.
Con el tiempo
algunos ángeles fueron repentinos, de instantes, que con una frase o palabra
rebotaban el eco de mi ser, y atacaban incesantemente a mi viejo ego, algunos
me miraban, me arropaban, pero sentía ahí su presencia sus ganas de gritarme al
oído.
Hubo un ángel en
especial que comenzó a darme mucha paz, con su sonrisa, con sus ganas de hacer
cosas diferentes, con su enorme valentía ante los negocios y su nuevo
proyecto, me ayudo , confió en mí, que por las noches curó mis
heridas, me regresó esas enormes ganas
de hacer reír a las viejas almas “ Me haces reír mucho” decía siempre, y eso me
reapareció mi sentido del humor, ácido
sentido pero bonito, compartimos tantas cosas, entre ellas la enorme adicción por
los tatuajes, comprendía cada línea de mi tinta, la pasión por la belleza y la estética
de las personas, su cabello era emblemático, y así como apareció cumplió su
cometido y desapareció bajo su duda y su propio ego.
Hubo muchos ángeles
uno de ellos que entre sus palabras venia un “lioncito “ tú tienes fuerza y más,
que por madrugadas se preocupaba en que
yo estuviera bien, ese ángel me enseñó
que no existe cualquier problemática más fuerte que no se pueda vencer, su
cabello rizado y largo enredaba mi dolor para llevárselo suavemente, y a diario
su “Lioncito” “Stay Strong “ era como la inyección necesaria para comprometerme
con mi nuevo ser.
Ángeles por
doquier de minutos, de días, de semanas, Ángeles que me escribían , me
llamaban, me arropaban, y así fue lentamente una transformación general ,
interna y externa, emblemática y única, logré
abrazar de una manera especial a mi nueva soledad, las mañanas dejaron
de ser difíciles y se transformaron en oportunidades.
El momento
oportuno de pasar al nivel más consiente de mi ser, el de comenzar a ser
inspirador, el despertar todas las mañanas con la única intención de inspirar a
alguien, de ser su ángel , de ayudar, de motivar, de despertar su propósito en
este momento, de la misma manera comenzó
a manifestarse gente nueva, con muchos vacíos , con muchas ganas de cambiar, de
entrar a un nuevo estado que le permita dibujar un mejor ser humano.
Han sido muchos
los ángeles con los que me he topado, hubo quien me dio la oportunidad de
aparecer en la radio para compartir en las noches mi sentir a través de la música,
y esa terapia única y mágica no tiene precio, llego el ángel profesional que entendió
mi propósito y me dio la gran oportunidad de comenzar a compartir mi proyecto
profesional de creatividad e innovación un ángel lleno de juventud y proyectos increíbles.
No dejo de
agradecer aquello viejos ángeles que siempre han estado alrededor mío, desde mi
hija hasta mi madre, que hace poco por primera vez nos volvimos a reencontrar
en un momento de absoluto perdón, de liberación
y amor para entendernos mas .
Hoy sigo teniendo
mis altibajos , mis momentos de melancolía, mi largos espacios de angustia, sin
embargo sé que cada día estoy más cerca de ese anhelado momento, en donde llega
el calor , acompañado de un gran sol, tocando por esa enorme ventana que da a
la calle más bella de la ciudad, mientras estiro todo mi cuerpo, y al mismo
tiempo mi alma se envuelve en mi por completo, y así con un largo y enorme grito
:
“ Que chingon se siente estar solo “.

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