martes, 10 de diciembre de 2013

El poeta que veía Porno.


Una mañana mientras me despertaba en la enredadera de mi pequeña cama, acompañado de colgantes cobertores parecientes de almidón, endurecidos por el insomnio ordinario, decidí escribir sobre aquel viejo que vivía en el departamento número 18, casi enfrente del mío, todo era debido a la inquietante personalidad de aquel veterano zaino.

Don rusco, así le puse yo, puesto que nunca he sabido su nombre me parecía un tipo rudo y tosco,  en dicha simbiosis de palabras decidí llamarle Don Rusco, un señor de unos 60 años, muy alto, de manos largas y tez clara, extremadamente blanca, un cabello canoso y largo, con una singular barba , sus ojos claros que habitaban sobre unos parpados caídos y una nariz larga y afilada, el viejo se conservaba, todas las mañanas salía a regar sus plantas a la terraza de su departamento, parecían unos bellos tulipanes los que cuidaba, gardenias, o marihuana, no soy muy experto en floristería .

Don Rusco terminaba de regar sus plantas, se quitaba esa vieja bata negra, prendía una pipa, jalaba y jalaba, recogía sus pies entre sí, uno arriba de otro, los reposaba en un banco de color blanco, esquinado en la terraza, mirando a la gente pasar, mientras vituperaba, degustaba de alguna taza de café o té , sacaba un cuadernillo de hojas secas, y una tinta, es ahí cuando comenzaba a escribir, sonreía, deleitaba, miraba al cielo, hacia abajo, afilaba, se estiraba, y yo ahí, en la orilla de mi ventana, mirando por la cortina azul, espiándolo, con la duda amorfa entre mí, con ganas de estar con el sentado, escuchando sus aventuras de la vida, con ganas de ser parte de ese vestiglo.

Don Rusco nunca saludaba, ni hablaba, no conocía su voz, siempre imaginaba que era rasposa, al borde del exterminio por tanto fumar, ese viejo era de madera fuerte, de algún roble inexistente,  inspiraba fuego, quemaba hierba.

Una tarde mientras estaba en casa intentando concentrarme sobre la elocuencia de la vida que llevo, escuché un grito muy fuerte, Salí inmediatamente a ver qué había pasado, en aquel pasillo de color camello, tan largo e infinito no miré a nadie, sin embargo en el departamento numero 18 estaba la puerta abierta, muy raro que pasara eso. Caminé hacia aquel lugar, despacio, sin prisa, miraba por aquella distancia de la puerta la composición del depa de Don Rusco, gritaba:
 – ¡Hola!-
No había respuesta, empujé la puerta, por fin estaba ahí en el departamento, en una mesa, algunos discos extraños de blues, por la sala plantas y plantas, un mueble lleno de libros infrecuentes, fotografías lúbricas, allá al rincón de la terraza, aquel cuadernillo viejo de cuero. Volví a gritar:
 – ¡Hola-!

No apareció nadie, decidí salir a la terraza para por fin saber que era lo que tanto cuidaba por las mañanas, me senté en ese viejo sillón de mar, alargue mis piernas sobre aquel banco blanco, y abrí el cuaderno, comencé a leer lo siguiente:

“ Ella al caminar que suda incesante sus piernas, y brota la miel perfecta, deseosa de mí, doblegarla aquí en el recinto de mi vejez, explorarla , morir en sus pies, ella que suda dolor y angustia, que no conspira conmigo, ella que duerme a oscuras, con la imagen de alguien entre su alma, qué le abre las piernas sin miedo, que la besa, la chupa, la desangra, ella que no concuerda la lógica del amor, que en mis dedos encontrará eso, su sabor de ella”.

“ Hoy me senté en la misma silla de siempre paladino cotidiano, encendí el ordenador, y miraba caras, rostros, pieles inexistentes, me acerque al monitor para oler el odio del amor , tuve gemidos por doquier, una erección mágica, un paralogismo femenino.”
“¿ Por qué las mujeres abusan de su ignorancia?... la mujer es inteligente, es perfecta, es un imperio de seducción que podría tener al hombre a sus pies, lo único que les hace falta es exigir menos dinero y más orgasmos”

“Nada es más perfecto que una piel sin ser tocada más que con la mirada mía que cobija el seno izquierdo de aquella dama que aún no sabe lo que es venirse en mí.”

“Esa noche le pague a otra mujer, la recosté en aquella habitación maligna, mis dedos sucios de uñas largas rasgaban su mirada inocente pueblerina, mastuerzo le bese la barbilla ,el cuello, su ser, una lagrima increíble dibujaba mi sonrisa, la toque  así con mis manos llenas de defectos, con el pensamiento revuelto, con una erección de 3 días, ella me sonrió, es ahí el acto perfecto, la inexactitud del amor.. ¿Dónde estás vida mía?, que en una noche me dejó en la misma habitación maligna.”

Y así continuaba leyendo, versos, historias, poemas todos aquellos llenos de sexo, de lujuria, de aventura y depresión, de interés, de amor.

Don Rosco apareció ahí, me miró al rostro, caminó lentamente y al oído me dijo:

-¿ Dónde estabas vida mía?....


Continuará.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Rompase en caso de Olvido



A lo largo del tiempo el ser humano ha tenido que lidiar con distintos tipos de dolores que sofocan el existir , que transportan las dimensiones  viscerales de la gente. Afrontando su inhóspita y bizarra agonía emocional; todo, por decidir cruzar su mirada con otras, tomarse de la mano, escribirse tanto, verse mucho, besarse hasta el cansancio y terminar al borde de una catarsis sangrienta llamada “me dejo “ y no precisamente en visto.

Sin embargo vamos a suponer que el día de hoy decidiste  darle vida a ese cabello aburrido, ponerle pasión a la vestimenta, aplicar colorfiel  a los cacles, disponerte a salir al mundo del cortejo barato melódico postmoderno. Estas ahí sentado en un bar, Alejandra Guzmán te dice que es una flor de papel, observas que las mujeres contemplan su aparato celular, que los hombres beben al compás de la esquizofrenia colectiva de una semana godinezca .
Prendes un cigarro, le das el primer jalón, tratas de entender la anacrónica sintonía del vj , quien juega en la exposición de videos musicales pasando de la Guzmán hasta la bachata invaluable de algún vato de moda, la comparación crucial entre la Gaga y las nalgas separadas de Myle Cyrus, y así va tu noche de despeje e introspección nocturna. Ese que se dice Vj no sabe leer a la raza del lugar y tú te das cuenta que existe nueva música que todo mundo canta y tu desconoces y así de pronto aparece una pinche cana en tu cabeza y así de pronto brota la primera arruga y así al compás disléxico nocturno comienzas hacerte el chingonsito bebiendo una birra de tope.

Acto 1
Los cacahuates comienzan a tener buen sabor, tu pie reacciona y se mueve de arriba hacia abajo, mandas tu primer estado a Facebook gritándole al mundo que estás pasando una noche increíble y digna de un pandemónium.
Bebes, fumas, comes, sonríes, whatsappeas, tiras rostro, actualizas, lees, contestas, bebes, fumas, sonríes, brota otra pinche cana, tu estomago de chavo ruco te gorgorea, comes pizza o alitas “cool”, bebes, sonríes, fumas, tiras rostro, vas al baño.
Comienza el acto más espectacular de seducción digno de un documental de discovery channel,  subes la ceja, mojas los labios resecos, metes una mano al bolsillo te levantas del asiento caminas hacia lo incierto , te pones a un costado de la alarma y jalas de ella.

Acto 2
Hasta este punto has roto la alarma que se usa solo en caso de “olvido” , no pudiste más y la seleccionaste, comienza la gente a correr alrededor del bar perturbados, con sus rostros llenos de espanto, el lugar empieza a estar vacío, tu mente va hacia el mundo psicodélico del dolor, tu estomago golpetea tu piel, estas agitado, sudas, estas solo, no hay nadie ahí ni en tu mundo encapsulado en un aparato móvil, sólo tienes una cerveza en la mano.

Acto 3
Entran 3 hombres de algún tipo de traje morado de terciopelo, en sus manos traen una bolsa de vacío, dentro de ella un corazón podrido, con barajas, una navaja incrustada, algunos cristales de botella y muchas colillas de cigarros apagadas en el cómo cenicero artesanal.

El hombre más alto de cabello largo y muy negro, de ojos color miel te entrega la bolsa, junto a ella un número telefónico, el otro hombre toma la cerveza de tu mano y la bebe de un solo sorbete, y el último hombre pelirrojo de muchas pecas y sonrisa bastante yonki te entrega una pistola cósmica de rayos laser con derretimiento pitagórico cósmico sexual. Así es como el describe esa arma de mango duro y cuerpo dorado, trae escrito tu nombre al costado y la leyenda “ Guerrero de sangre” . Los 3 hombres salen del bar, estas ahí solo con un corazón en una ziploc ,una pistola con derretimiento pitagórico cósmico sexual; caminas hacia la salida, estas justo al borde de la puerta de madera vieja, enfrente de ti una fuente  rayada por muchos amores, te das cuenta que la ciudad se está vaciando y de pronto, así de pronto se escucha el primer grito en la calle, un grito tan fuerte que hace de alguna manera que salgas de tu shock.

Acto 4
Aparece ahí frente  a ti una bestia enorme pareciera un gran oso con cabeza de doberman y músculos  de pie grande, va acercándose a ti, olfatea tu miedo, tu aliento, tu respiras,  lo miras a los ojos, el mueve su cabeza de un lado hacia otro sin quitarte la mirada a tus ya ahumados rojizos luceros, llega el que hace la grabación en cámara lenta, das la media vuelta, casi resbalas y comienzas a correr, tus zancadas son largas, efusivas  y amorfas, aquella bestia observa tu partida y reacción.
-          
       Va por ti.


Continuará…. ( favor de leer con esta sonorización)

By. Sr . Lion


viernes, 21 de junio de 2013

USTED TIENE UN NUEVO MENSAJE



A lo largo de la vida el ser humano ha tenido una incontrolable manía por continuar con una búsqueda que no tiene tiempo ni horario, es más, no tiene siquiera un trasfondo más que meramente existencial, dicha búsqueda nos lleva a no saber ¿Qué carajos estamos buscando?, sin embargo nos hace sentir motivados.  

La intrínseca línea de la búsqueda y los puntos conectivos que nos atenúa, ustedes llámenle destino, caminos, senderos , la viña del señor o como gusten , son extremadamente especiales, tanto así que en la línea atemporal de la existencia humana, se encuentran dichos puntos o conexiones alrededor del universo, ya sé, una cosa escabrosa o mítica muy parecida a Goku y sus esferas del dragón, empero, ¿de qué se trata esta conectividad cósmica?, he descubierto con un exhaustivo análisis sensorial a través del misticismo de Walter Mercado y Mizada Mohamed, #nocierto  , he investigado (poco) y considero que la clave de tener conectividades en el mundo que de pronto nos orillan a encontrar la existencia de alguien o algo se deriva a la constante invasión mental que atrae personas, o seres humanos que creemos inexistentes y de pronto aparecen, si en verdad, veamos:
a)      Usted está aquí
b)      Usted después ya está en internet
c)       Usted empieza buscando información de cómo pagar sus impuestos a través de la página web.
d)      Usted busca en YouTube un video que le facilite su aprendizaje didáctico con respecto al pago de impuestos.
e)      Usted mágicamente está viendo el nuevo video de One direction.
f)       Usted lee los comentarios ofensivos del video
g)      Usted le da risa algunos comentarios y da clic en la persona que hizo un comentario tan asertivo.
h)      Usted lo busca en la web
i)        Usted da clic en un video sobre cómo hacer lámparas artificiales con botellas de coca colas recicladas.
j)        Usted No ha pagado sus impuestos
k)      Usted encontró en Facebook al tipo o mujer que hizo un comentario chistoso en el video de One direction.
l)        Usted No ha pagado sus impuestos
m)    Usted no agrega a la persona por temor a que luzca como un psicótico, esquizofrénico virtual.
n)      Usted regresa al video de cómo pagar los impuestos online.
o)      Usted le manda un inbox a esa persona diciéndole sutilmente “ que buen comentario en el video, adiós”
p)      Usted no ha pagado los impuestos
q)      Usted acaba de paniquear a una persona al mandarle un inbox inesperado
r)       Usted espera recibir una invitación de amistad
s)       Usted recibe una invitación de amistad.
t)       Usted acepta y comienza a stalkear durísimo las fotografías, comentarios y demás de esa persona.
u)      Usted comienza con el chat.
v)      Usted se está ilusionando
w)    Hasta este punto la sinapsis racional no le ha dicho a usted que todo esto es una tontería, se está entusiasmando de algo intangible.
x)      Usted hizo conexión con otra persona inesperadamente
y)      Usted no pago los impuestos.
z)       Usted irá a la cárcel.

Y bueno gracias a esta amable metodología es como puedo ejemplificar un tipo de conexión cósmica y virtual, sin embargo existen infinidad de conexiones en el mundo, desgraciadamente el ser humano ha perdido la capacidad de creer en la gente desconocida, vivimos con un temor a merced de la información y casos de gente que ha perdido la vida a través de la red.

Escatológicamente hablando toda esta divinidad, energía y magia que existe en la nueva manera de hacer relaciones, está propiciando una nueva era de seres humanos que viven con la ilusión de saber que son parte de la existencia de otra persona, y en el mundo de las cosas que “están chidas”, eso es un auténtico entresijo, que afortunadamente ahora nos toca vivir,
Espero que ustedes tengan la oportunidad de seguir incrementando la posibilidad de conectar con gente increíble, y a lo largo del tiempo puedan contar una historia de amistad interminable gracias  a la capacidad de creer y confiar.


P.D.- No olviden pagar sus impuestos.

jueves, 9 de mayo de 2013

Agapito Vázquez




Recorría el automóvil con una aceleración tranquila, despejada, por el camino desértico de una carretera que es traicionera, el sol estaba a punto de meterse, se reflejaba un pequeño espejo al fondo, la luz llegaba como un filtro especial en mi rostro, sintonizaba la canción adecuada, todo era perfecto, la introspección que te invita el manejar sin compañía, la melodía correcta, las emociones revueltas, todo era digno de una meditación especial.

Ya cuando la luna aparecía, mi automóvil se descompuso, simplemente me orillé a un costado del camino, esperando que éste se enfriara, una cuestión mecánica de temperaturas y aguas, según mi especialidad en automóviles. Pasaron 10 minutos y yo ahí sin agua para poder echarle al coche, todo era desolador, en un cansancio y estrés manipulador, percibí por el retrovisor el caminar de un señor, quien venía cargando un morral de color café. No era común a esa hora encontrar a alguien caminando por la carretera así que decidí ponerme alerta. Él se acercó un poco y dijo:
-      
-         -   Se le descompuso el carro
-       -    Así es, al parecer se calentó y le hace falta agua.

De pronto él se inclinó hacia el suelo, movió ese morral café de tela pesada, como si fuera un retazo de alguna cobija vieja, sacó una botella de refresco grande, me miró al rostro y me dijo:
-          
-   - Ándele, échele agua, no se le vaya a descomponer su carrito.
-        -  Pero esta agua es suya, para beber, como lo voy a dejar sin agua.
-         - No se apure por ahí encontraré una llave más delante.

Yo no podía aceptar su agua, esa botella que me recordaba a mi viejo abuelo, quien siempre portaba una botella con agua y un trozo de mecate en la punta para amarrarla a la bicicleta.
-        
-            -   De donde es usted amigo; le pregunté.
-          -  Soy del DF, pero vine a visitar a mi hermano a Silao, sólo que no lo encontré, al parecer ya falleció, le rencantaba el chupe, y la semana pasada me dijo que lo viniera a ver por qué iba a morir y pos que me daba pal pasaje, y yo confiado me vine desde el Martes de la semana pasada y llegue el domingo por la tarde.
-          
        - Y eso, ¿por qué  tanto tiempo?
-          -   Es que me vine caminando.

Era algo que no lo creía tan fácilmente, observé su vestimenta a detalle, una playera gris de una marca cementera que hacia juego con su gorra azul, un pantalón de vestir  abigarrado por el sol, y unos zapatos que imploraban descanso.
-          
     Pues mire, yo voy para Celaya, si quiere le doy un aventón para allá y ahí me cuenta en el camino su historia.
-          Ándele amigo, pero entonces póngale agua a su coche, ora no se quede ahí quieto.
Decidí tomarle la palabra, esperando encontrar una gasolinera al fondo del camino y ahí reponerle su botella de agua.

Finalmente el coche encendió, el subió al coche y con pequeños  quejidos se acomodaba en el asiento.
-          
     - Salí de Silao desde las 4 de la tarde, nomás que ya no aguantaba y me quede dormido en un mezquite, y como me gusta caminar más en la noche, pos dije, hay que darle no hay de otra. La vida no es para acoquinarse.

Yo no podía creer que en realidad él hubiera caminado tanto, su rostro arrugado por el tiempo, un bigote que cubría unos labios secos y enmarcaba los pocos dientes que tenía, hacían de un personaje único llegué a pensar que era un anacoreta de la vida.

Llegamos a la gasolinera, revise el coche, al parecer todo estaba perfecto, me baje en la tienda y le compré su agua, más un refresco grande, mas unas galletas grandes y unos Doritos, si lo sé soy un loquillo, pero en el poco rato que llevábamos caminando escuchaba su borborigmo intempestivo.

Él se bajó del coche y tomo las bolsas, las acomodó y me dijo:
-        -  ¿Y uste es ingeniero?
-        -  No,¿ tengo la cara de ingeniero?
-        -   Si , los ingenieros son más alivianados que los lics.

Decidí no comentarle mi profesión para que la plática fuera más amena sin prejuicios de por medio, comenzamos agarrar camino y el veía las tierras.
-        
        Hoy la luna está bien grandota, así me gustan las noches pa caminar, mi padre siempre me dijo; “hijo cuando salgas, siempre cárgate una bule de agua y una navajita, aunque no tengas sed, siempre cárgalo”. Y ya ve, le sirvió a usted.

Tengo que aceptar que cuando mencionó la palabra “navaja” inmediatamente me dio  canguelo, sin embargo se me olvidó al escuchar otra misma palabra de nombre “bule” y es que en Nayarit de donde es mi padre y mi abuelo, esa palabra es utilizada para designar a las botellas o garrafones que son utilizados para el agua o gasolina.
-          
      -Y como se llama usted; le pregunté
-         - Agapito Vázquez pa´ servirle, ¿y usted?
-         - Yo me llamo Marvin, como Martin pero con “v”
-         - Merlin, mucho gusto Don Merlin.

Bueno, por lo menos ahora ya era el mago Merlín. El tomo las galletas, las abrió y me dijo:
-         
            - Ora pízquele

Agarré una galleta, y comía mientras él me contaba sus pesares.

Agapito Vázquez había nacido en el pueblo de nombre “El espejo”, del estado de Guanajuato, había trabajado desde que tiene conciencia en el campo, con las vacas, y las chivas, no dormía, no estudió, siempre se la vivió en el campo, hasta sus 20 años, que sus hermanos le dijeron que se fueran para la capital, y así fue, vendió todo y decidió ir a buscar un sueño a la capital, estando allá se enseñó a pegar tabique, a la plomería, la carpintería a infinidad de oficios, se casó y tuvo 2 hijos, uno de ellos está en Guadalajara y el otro en Toluca, lleva 50 años viviendo en la capital, le gusta mucho conocer lugares caminando , es un aventurero como se dijo a el mismo, un día por una vereda se le apareció una mujer de un cabello largote, largote como lo describe él; hermosa, y esa noche la luna estaba igual de grandota que la noche en la que viajábamos juntos.

Don Aga, tenía la ilusión de ver a su hermano por última vez, ya que tenía 20 años que no lo divisaba, pero no se le cumplió el deseo.

El día que llovió pescados.
Un día, estaba yo ahí dormido, y con mucha hambre, estaba cayendo una lluvia de esas bonitas que mojan parejo, pero uste sabe que el hambre es canija, y me jui caminando pal durazno  a ver si había unos por ahí. Cuando de pronto veo pa abajo del rio como comienzan a caer pescados del cielo, unos pescadotes grandotes oiga, que me pizco unos cuantos y regreso a la casa, comencé a limpiarlos y a ponerlos en la leña pa comerlos bien asaditos, fíjese, 3 años seguidos llovieron pescados, 3 años seguidos no padecí hambre.
dDon Agapito me contaba sus historias mágicas, del ser un caminante errante por la vida, sin temor al camino, a las veredas, al destino, a la única intensión de recorrer el mundo con sus pies.

Llegando a Celaya volteo y me dijo:
-          
     - Mire Inge Merlín, uste se ve que es re buena gente, no se me desanime, estos tiempos son difíciles pero se tienen más cosas que en mis tiempos, sabe que es lo único que ocupa, puritito amor a lo que se haga. Y verá que así la vida se disfruta bien a todo dar.

Di la vuelta para llegar a la central camionera, yo solo pensaba en las palabras, en las historias, en las ganas y en el amor hacia la vida misma.

Le dije:
-          -  Mire vamos a ver si hay una salida a México
-        -   Pues ahí vera Inge, amos.

Al comprare el boleto, el sacó su credencial del INSEN, me la dio, la señorita me preguntó en que asiento lo ponía, el respondió, ahí en medio, en el 18, es mi número de la suerte.

Lo acompañé a la sala de espera, me tendió  su mano , con gratitud y con un gran suspiro me dijo; cuando se le ofrezca amigo, lo esperaré por cualquier camino que recorra. Se dio la vuelta y se fue.
Yo simplemente, me quede ahí, ya por la noche mientras dormía me di cuenta de que la vida por extraña que esta sea, siempre te hará vivir momentos de magia pura y encuentros inexplicables con quienes aún no olvidas.


martes, 7 de mayo de 2013

Si tú soga fuera blanca.


Imagina que sujetas con sólo dos dedos un costado de la cuerda, esa cuerda que viene sujetando infinidad de pesares, recuerdos, vivencias, dolores, anhelos, frustraciones… tú ahí tirado en la orilla de  lo más alto de un edificio, con el viento soplando contra tu cara, el polvo embarrando tus ojos, el frio congelando tus fuerzas, una mano detrás de tu espalda, con el rostro mirando hacia abajo; justo lo largo de aquella soga que mantienes con el simple esfuerzo de dos dedos, impaciente  por no poderla subir, las fuerzas que se han desgastado en este último tiempo no dan para más, tu ahí, mirando hacia abajo, un fondo sin ningún consuelo, únicamente esa soga de color blanco amarrada a lo que sostienes sin haber reconocido el valor del peso hasta ese día.

De pronto los dedos comienzan a deslizarse lentamente hasta quemar las yemas, estás sudando, gritando por no soportar más el pesar, tienes una pierna rota, la otra desaguando una herida de bala, has sido flagelado 100 veces, eres un trozo de ser humano, convertido en carroña áspera de un verano o invierno intolerante. Aun ahí en la orilla de ese edificio gris, tienes el valor de observar el color de las nubes, el sabor de un tímido sol, sientes el compás de alguna melodía callejera, tus labios se han secado por completo, es tiempo de soltarlo, es tiempo del nuevo tiempo.

Respiras, agachas la cabeza sin mirar lo que vas a dejar caer a un fondo imperecedero, tus dos dedos nos pueden más, has llagado por completo tu piel, has perdido el último aliento, es hora de perder por completo.
Escuchas a la razón, aquella que nunca dio por hecho lo que eran fantasías, te das cuenta que has disipado, te das cuenta que has tocado el mayor de los fondos, un fondo insuperable, en donde se vive de preguntas sin respuestas, un fondo de soledad, de vieja amargura, de pesar, de estrés, de vicio, un fondo oscuro, caluroso, ansioso e impaciente.

Estas con la mirada perdida en el lado izquierdo del edificio, observas como existe una profunda tristeza en el cielo, una tristeza infinita tal como lo es, ahora no sabrás que harás, quizá lleguen por ti, tal vez se olviden de ti, todo este tiempo indeciso de fórmulas extrañas han dado un resultado, el olvido de tú tiempo.
¿Qué ha sido lo más pesado que has cargado?, ¿Cuál ha sido el dolor físico más fuerte que has tolerado?, comienzas a torturar a tu cerebro, a ese breve espacio de la imaginación y la alucinación, hoy has perdido.
El beso, el aroma, la comida, el trabajo, los amigos, el automóvil, el dinero, el agua, el sexo, el amor, el adiós, el ahora, todo se mezcla entre sí, para darte una bocanada de esperanza, esa esperanza que sabes que existe pero no tiene nombre ni forma, y que colocas en las manos del tembloroso destino.
Comienza a sonar una vieja canción de piano, sigues perdido en la fastuosa incomprensión del cielo, es tiempo de romper con heridas, es tiempo del nuevo tiempo.

Preparas ese pie inmóvil, a tapar la rasgadura de la bala que perforo tu piel, detienes la sangre, mojas tus labios con la poca saliva de algún recuerdo, retomas tus manos, lentamente te sientas ahora de espaldas al vacío, piensas en arrojarte sin miedo, observas la puerta del fondo, esperas que alguien te detenga, esperas de alguien, cierras los ojos, respiras, levantas tu cuello, piensas.
Te has levantado, sin saber cómo caminas, sin consejos, sin vitaminas, en la derrota perfecta con sabor a victoria desciendes bajo 365 pisos de altura, vuelas, comes el viento.
La caída dolió, ahí en el asfalto tus huesos, tu estirpe, tu nombre quedó intacto, sin saber el ¿por qué? de tu exquisita decisión. Aun parpadeas un poco, observas la calle del fondo, ¿Qué sientes al saber que estás muerto?.

De pronto frente a ti, estás tú, mirando lo que fuiste, lo que te has hecho, olvidas creencias, religión, amor, dios, cielo, infierno, estás tú en el renacimiento perfecto del dolor, con una mente vacía, dispuesta a reinventar el fracaso, a conocer del amor, a besar, a beber, a correr, aprender a volar, a vivir para vivir, a conocer el tiempo del destiempo. Nada es perfecto, nada es correcto ni eterno, superaste el eje imprescindible del florecimiento obsoleto, eres una oportunidad del mundo, eres un espacio infinito de la naturaleza ambigua con sus dimensiones dispersas, eres tú y la oportunidad de unas nuevas circunstancias.
Desaparece tu torturado cuerpo del suelo, te das la vuelta, eres un guerrero sin armamento, sin excusas, sin presiones, sin deudas ni austeridades de amor. Eres tú, y tus ojos de color perfecto.

Llegaste al punto en donde se encuentra el desamor, la desesperación, la adicción, la dependencia, la frustración, llegaste al punto donde el tiempo era inocuo y sucumbiste a la banalidad de la divina tortura, dejaste de ser de aquello, de esos, de todos, ahora eres de ti, de mí, , en una embestida solipsista dominarás el arte de renacer a las peores circunstancias sin buscar el ¿Por qué? Y conectarás tu persona con lo que nunca habías sentido… vivir, sin tiempo, sin miedos, sin paradigmas, sin lugar, sin personas, vives para lo que la causa ponga en ti, duplicando lo que dispongas de tu enigmático nuevo ser. Un ser que no es ave fénix, que no es ave, que no es sabiduría, que no es un retiro, que no es monje, un ser que no es ser sin existir del sufrimiento ni de la resucitación de lo que hasta ahora conoces como esperanza, esa que se disfraza en el momento y lugar perfecto, y se amarra a ti de una soga blanca, y tú la tomaras con ambas manos, hasta desintegrar el tiempo, un tiempo de ti, y sin soga que amarre dolor. 

Favor de volverse a leer con esta canción de fondo. #porsuatencióngracias

lunes, 8 de abril de 2013

The Walking Cholos en el DZEO club, boutique,discoteque y asi.



El fin de semana, de aquellos que inician con planes , de esos sábados que pintan bonito porque sabes que la banda ya se organizó para festejar algo y en este caso fue el cumple de @elvicsanchez , todo iba perfecto, ceviche de camarón, cervezas, llego una invitada francesa, después el caminante Walker, para cerrar con el gringo Daniels, ya ahí bien llenos de energía, de jovialidad, de actitud sabatina, nos dispusimos ir a cotorrearla por la enigmática, y a veces aburrida Celaya, quizá un bar o una cantina, pero no contábamos con la sorpresa de que 2 de los invitados eran de fueras y querían  “Antrear”, palabra, o verbo que significa, salir bien vestido, sin dinero, con una cuba en la mano y ver mujeres bailar entre mujeres y hombres cantando canciones de Luis Miguel, justo ahí mi cerebro se detuvo y tuvo un shock, debido a que no soy de las personas que acostumbra ir a lugares en donde las Mujeres usan vestidos bonitos con actitudes feas y los hombres camisas desabotonadas y mucho Gel en el cabello, pero accedí, yo sabía que algo no iba a salir bien ya que por lo regular no suelo ser una persona que tenga buen pinta de antrero y en segunda al lugar al que íbamos se caracterizaba por no dejar pasar gente asalariada, como deporte nacional.

Han pasado ya minutos, tomamos el automóvil, checamos en la redes si había algún pitazo de retenes y por fin llegamos al famoso “DZEO”, un nombre muy “cosmopolita”, utilizando la “Z” como distintivo y omitiendo la “E”, casi para no caer en clichés, tal antro al que llegamos ha sufrido de distintas transformaciones a lo largo del tiempo, aquel templo de la vanidad y el mal gusto musical estaba ahí, con piedras de río muy al estilo europeo el cual contrastaba con el mexican style de su personal.

Hemos llegado, el valet parking nos ha pedido las llaves, para cobrarnos el estacionamiento, sin importarle si nos van a dejar pasar o no, (tengo que aclarar que hasta este punto yo ya sabía que no íbamos a pasar), son de esas pruebas que sabes que vas a reprobar , insisto, yo soy barrio y acá el “tres puntos, la onda  y el vatos locos” se me nota en la frente, pero bueno todo es cuestión de actitud, el escenario era el siguiente:

Dos cadeneros, uno de ellos con corte militar, con pinta de haber estado en la milicia, una camisa rallada que bien pudo haber sido la sensación en los años noventas, y un saco que le llegaba hasta las palmas de las manos, no sé si esos sacos se los prestan en la utilería del antro o quizá sea el distintivo de los cadeneros, el saco holgado, grande, muy al estilo de Porcel , el de las gatitas, del otro lado estaba el hijo de perdió de Pumba, muy en su papel monitoreando que ningún cholo, chichifa y malafacha estuviera o tuviera la mínima intención de entrar al recinto bacanal de más alto abolengo en la ciudad, por momentos aparecía un tipo que le decían “El Negro”, no suelo ser muy racista o xenofóbico, pero de alguna manera su Nick se adecuaba a tales características fisiológicas, el famoso “Negro” , quien portaba su camisa de graduación y un pantalón de vestir de aquellos que se usaban en los ochentas, con pinzas a los lados y unos zapatos desinflados, al roce de la muerte, cuadrados, de esos que pusieran de moda agrupaciones como Caló, o Garibaldi, solía hablar con tono aguardentoso y replicar el famoso “Brother” de todos los cadeneros, miraba, observaba a la plebada aquella que  con tal ímpetu añoraba entrar al lugar de “moda”, y era ahí cuando abría su cadena, imitación inconcebible de la cadena de filas de algún banco, y de pronto el protocolo del Mirrey y el Cadenero.

1.- El mirrey le sonríe al cadenero
2.- El cadenero le regresa con una sonrisa de “brothers”
3.- El mirrey lo saluda fuertemente, que suene el golpe del saludo. (Un saludo que denote la íntima amistad entre Mirrey y cadenero)
4.- El cadenero jala al mirrey hacia su regazo
5.- el mirrey le da 2 palmadas fuertes en la espalda al cadenero, provocando un acto de magia pura, un abrazo profundo entre 2 seres que provienen de la nobleza.
6.- el cadenero pregunta ¿Cómo estás?
7.- El mirrey responde- Bien.
9.- El cadenero ha cumplido su cometido, abrazar a cuantos mirreyes pueda esa noche.
10.- El mirrey voltea a ver a los plebeyos, para marcar territorio, y acentuar con su mirada y una sonrisa pícara, la gratitud de los dioses por pertenecer a un sector socioeconómico, favorable o quizá simplemente, haber nacido con la percha adecuada.

En ese protocolo “El Negro” era el dios de las cadenas del banco, a veces se acercaba con los plebeyos para darles un aliento de esperanza y decirles que “tal vez” llegarían a tener acceso al antro del”DZEO”, a otros tajantemente les decía que no, ellos no pertenecen ahí, también salían los meseros de toda la vida, los meseros que son como subgerentes de la empresa, a ellos no les importa la atención y el servicio al cliente, satisfacer necesidades, generar una experiencia de vida, ellos también necesitan salir a sentir los rayos de la benevolencia mirreysiana, de pronto salía un tipo que le decían “Camello”, no sé si era su apellido, su “Nick”, o si se refería a lo profesional, la acción europea de camellear (favor de googlear esta parte), él se acercaba a los plebes algunos les decía como lo marca el protocolo “brother,aguántame tantito, tengo todo lleno”” (denotando que el antro le pertenecía a él). A si mismo salía el famoso “Banano”, desde que yo era un cholo puberto el “Banano” ha sido mesero, es increíble se sigue viendo como el nacho ambriz de  “El Calabozo”,

También estaba otra persona, él tenía más la pinta como de Mirrey “Alone”, aquel Mirrey que sueña con ser dueño de algún bar o antro, y se mueve por las esferas de la diversión nocturna, para decirlo más elegante es como un Mirrey R.P.M .L (Relaciones públicas de Mirreyes y Lobukis), no le falla al peinado de Peña Nieto y siempre carga con su vaso cubero o su agua para hidratar el cutis.

Estos personajes eran quienes decidían, la gente que podría tener acceso al Imperio exótico y “DZEO”, (noten como uso el nombre de “DZEO”, en tono publicitario, mercadológico y a su vez, causando un simbolismo entre el nombre y la palabra deseo) #nomamar . Se me olvidaba, al fondo en la taquilla estaba un gordo, observando a la masa, no sé si esperaba al de las tortas o era quien decidida quien pasaba y no, recuerdo que me miraba retadoramente como si le estuviera colmando la paciencia, de pronto sin darme cuenta las filas crecían, éramos más los plebeyos que la nobleza, a mi lado el plebeyo punk, que gritaba fúrico la famosa frase, “Pues si te voy a pagar, yo si traigo dinero”. Sus ojos rojos de encabronamiento eran de miedo, cada vez más se enojaba por que no podía entrar, mientras “El Negro” le decía, “relájate we, ahorita entras, tengo todo lleno”. El plebeyo punk se relajaba. Llegaban nuevos mirreyes y entraban, casual. El Plebeyo punk se mega emputaba, y así en ese círculo vicioso estuvo parte de su noche, yo esperaba que algunos de mis amigos salieran por mí, creo que no fue así, mi otros 2 amigos, utilizaron el as que traían bajo la manga el típico “Hermano, no somos de aquí, ya tenemos mesa con 10 pomos y nos están esperando”. – Lo siento no pueden pasar, recalcó “El Negro”.

Decidimos desaparecer del lugar, a lo largo de la noche estuve pensando en varias vertientes, ¿será que el negocio de la “discoteca u antro” debe de prevalecer a través del prejuicio y el N.R.D.A?, pese a que la ley lo marca que no debe de existir ningún tipo de preferencia o discriminación para la prestación de servicios.
 Administrativamente; ¿los Mirreyes en realidad dejan dinero al establecimiento?, (cabe aclarar que nosotros los asalariados, cuando salimos al pedo, estamos dispuestos a gastarnos la quincena si es necesario) cosa que un Mirrey no conoce la palabra quincena y mucho menos gastarse su dinero.

De cualquier manera las cosas no han cambiado mucho en el Barrio de Celaya, la gente si ya no se cree Mirrey se cree Narco, y poco a poco los que tenemos todavía uno poco de diplomacia o temor, debemos de recurrir a las pedas caseras, bares despoblados o cantinas, esto seguirá así, es un ciclo repetitivo, desgraciadamente seguimos con la información y la era audiovisual, la ropa es la extensión del ser humano, así como el automóvil y demás accesorios, la diversión en Celaya es cada día más difícil, y cara económicamente hablando, no me enojo ni lamento de ser barrio, cholo, chichifa o malafacha, acá los chompiras rifan y a veces bailamos tibiri-tabara, al final del día de lo que se trata es de pasarla bien, y es que en Celaya para que ir a un antro si las mujeres bailan con mujeres y los hombres abrazan a Mirreyes. #bienraro 

jueves, 28 de febrero de 2013

Cobardía Mística


El misticismo, lo divino, lo especial, lo enigmático, todo eso  que nos rodea son conceptos inexplicables, pero que suceden, de alguna manera atraviesan la coraza de nuestra existencia y se presentan de maneras distintas; puede ser en un golpe de suerte, en un encuentro subrepticio o simplemente en la mirada de una mujer.

Somos parte de un complot cósmico y poco existencial, más de causalidades que dé propias casualidades, estas mismas refutan el día al día en la famosa rutina de nuestro ser, y ahí en ese enredo y ahí en ese misticismo, divinidad, especial, o enigma, se encuentra el suspiro inverosímil que nos agota e intoxica por las mañanas, que nos sacude y nos reinventa, hemos perdido la humildad y ha ganado la soberbia del ego, del propio YO, se perdió la escultura del alma.
Se han trazado vidas análogas que juegan también con nuestra propia vida, todo lo que trato de explotar con palabras es el simple hecho de la estrambótica impaciencia del querer.

Ser parte de un misticismo es ser parte de algo que no está a nuestro alcance, de las miradas que se repliegan por la calle, de las sonrisas que son regresadas, de los aromas que nos atraen, vivimos en la elocuencia del amor bajo la locura de nuestras propias prohibiciones,  amordazando el amor, jurando lo incumplible, y preocupándonos por lo superfluo, denostando lo que tenemos, insidiando lo que conseguimos.
Esos caminos equivalentes se han venido diluyendo con la inoportuna desesperanza que nos apega a los que nos ponga la vida, sin querer entregarnos a la oscilación, y combatir el resultado.
Ahora que me lees, ¿quién te abraza?,  ¿quién te gusta?, nos hemos acorralado a la angustia permitiendo que nuestro ser sea un mártir de la imparcialidad emocional, somos parte del recuerdo ajeno y del miedo a encontrar.

Hemos llegado a la etapa en que nada nos puede doblegar, nada nos puede sorprender , somos la escama , somos el prejuicio disfrazado de valentía emotiva, pero que se puede hacer si esa mirada, si esos labios, si ese aroma, si ese rostro sabes que existe, sabes que es lo que siempre habías buscado, y aun así, tienes la cobardía de asentar lo que sea, de permitir que todo te satisfaga de alguna manera simple.

Y en la simpleza también vive el reto del amor, más difícil pero vive, el mantenernos reales, vivos, emocionados, como el son de un rico saxofón, que nos condescendiera  cerrar los ojos para abrazar a ese pequeño afecto del tiempo de improviso.

Espero que a pesar de estas letras con muy poco sentido, alguno de ustedes tenga el valor de disfrutar los encuentros extraños que nos orillan a enamorarnos sustancialmente, y en esta línea de incomprensión poco aceptada o misógina cito al maestro Cerati  “Me pase la vida imaginándote, no es momento para ser cobarde”.

FAVOR DE VOLVER A LEER CON ESTA CANCIÓN DE FONDO #porsuatencióngracias

miércoles, 23 de enero de 2013

BIEN DE AMIGOS



Vamos  a carcomer nuestra especie

A liberar nuestro espécimen

 A fraguar sin aditamentos esta turbia necesidad de querer involucrarnos a despacio,

 Que la noche de tal ventajosa y rara invitación

 Nos evoque a manifestar con materia viva y corpórea las ganas de cogernos mutuamente,

Sé que aprietas los dientes cuando  imaginas

Que en algún coche o en esa amorfa banqueta nos toquemos bajo la premisa del primer amor,

No es tan fácil, no lo es si no disfrutas del placer,

Del momento eterno y húmedo

De  nuestras quejas absurdas de emancipar amor.

Anda pues, abre tus piernas

 Deja que mis dedos apretujen la gélida y bien escondida nobleza tuya

 Digamos que vamos a domesticar el ritmo de tus venas

 A elevar la sangre que aun dormida se intoxica de tabaco y grietas

 Empujemos con precisión el roce del jadeo  

Influenciado solipsismo que avienta la única caricia de mí hacia mí

 Pero ya quiero contagiarte de mi propia sexualidad adscrita

Con toques de confusión apuntando a la respuesta no encontrada.

Al desmenuce serio, a la ilusión  de dos, al mío por siempre

En un momento de teoracto despabilo mi cigarro…imagino

Vamos a tocarnos esta noche, con confianza, bien despacio, bien de amigos.

martes, 8 de enero de 2013

NO ES PEDRO NAVAJAS



Aquella tarde mientras la purificación dietética de un nuevo año impregnaba la indecorosa manera de actuar de Kimbra , ella caminaba por la orilla de la banqueta, reflejando sus enigmas en cada ventana que rodeaba la avenida transitada de la ciudad.

Saco de aquel bolsillo una cajetilla de cigarros apachurrada, con un solo tafiro, decidió tomarlo, mirarlo y aun así encenderlo, ella seguía en la orilla de la banqueta volteando su cabello al ritmo de su sombrero, de un lado a otro, buscando la perfección que le diese el respiro adecuado.

Se detuvo, fumó, ahí se acercó el viejo cortes y poco elegante de voz intensa:
-         -  Tienes un cigarrillo que me regales, comentó el viejo.
-           - ¿que te regale un cigarrillo?, si lo tuviera,¿ por qué habría de regalártelo?
-          - Por la misma razón por la que habría de dejarte vivir.

Kimbra sonrió, le mostró la cajetilla vacía, la arrojó a sus pies. El bajo por la cajetilla y la llevo hasta su bolsillo.
-         - Supongo que esto será el primer recuerdo de nuestro encuentro. Dijo en tono agradable el hombre de barba larga.
-        -   Supones bien, hoy recibiste un regalo vacío.

El viejo atento, sacó del otro bolsillo una navaja hermosa, casi una pieza de colección,  tomó a Kimbra de una mano y sin temor alguno deslizo la punta por el primer pulmón de kimbra, pico una y otra vez, la perforó hasta desangrarse, sus dientes rechinaban de ardor al disfrutar como pinchaba sus entrañas.

 Kimbra continuaba fumando.

En aquella caída lenta y desvanecida,Kimbra ensuciaba el abrigo negro de aquel hombre,

Ella alcanzó a decir:-  Te conformas con la cajetilla vacía, te regalo el aire que ahora es humo de cigarro, anda respíralo.

Kimbra murió.

El limpió la navaja que su padre le había regalado, la guardó, sacó un cigarro y después del primer jalón se dio cuenta que había matado a quien habría sido el amor de su vida.

                                                                                FIN