En la actualidad prender la televisión es una rito que dejo de ser robotizado, ahora mucha gente llega a encender primero la computadora, quien ha ganando terreno y adeptos de cualquier edad, aun sigue sin convencer aquellas doñas telenoveleras y demás fanes de programas especializado en la superlativa realidad.
Aquello que tenemos sólo acceso a los canales de televisión abierta tenemos que estar en una constante dinámica de cambiarle, es aquí donde entra la mortal frase para las marcas que pagan una millonada en un espacio publicitario “Cámbiale, mientras se acaban los comerciales”. Cuestión que no es nada graciosa para dichas marcas.
En España se regularizaron estas cuestiones publicitarias para que solo sean 12minutos los que puedan utilizarse por cada hora de transmisión, cosa contraria en México llegan a ser hasta 29 minutos por cada hora de transmisión, imagínate la manera tan saturada en que estos espacios son invadidos por comerciales que en extrañas o “muy expertas” decisiones se repiten hasta 3 veces por hora. Esto sin contar el posicionamiento de producto que la mayoría de los programas utilizan, en donde en la misma transmisión ellos hacen un pequeño comercial improvisado y soso de lo que es utilizar el jabón para las estrías y glúteo reafirmante, según a experiencia de Pedrito Sola, además también del bartering que a veces es hasta abrumador en esos programas de concursos ejemplo “El programa de La lotería Mexicana” por TV Azteca que extrañamente es conducido por un Argentino.
Uno de los puntos mas substanciales de la publicidad televisiva es que esta solo eleva en un 2 o 4% la finalidad de compra o asentimiento del producto en el público expuesto, aun así existen marcas que combinan la publicidad televisiva con el marketing online quienes incrementan este índice hasta el 12%.
Sin embargo el punto crucial de la publicidad hablando específicamente de México, es que grandes Marcas pagan una millonada por salir en algún horario Primetime, el horario en donde aseguraran que su marca será vista por millones de personas, pero, ¿qué es lo que se busca? ¿Reconocimiento?, o vender realmente el producto. Una de las ideas con las que comulgo bastante de Sergio Zyman, es que el único fin de la publicidad es o debe de ser el “VENDER”.
Campañas creativas, aburridas, interesantes, reflexivas, absurdas, incoherentes, irreverentes, crudas, amigables, cuestionables y demás, son las que tu puedes observar en algún canal de televisión abierta, que significativamente para ellos la manera de vender su producto ya no les interesa tanto, debido a que las agencias de publicidad que son contratadas se sienten grandes inquisidores de la marca y a pesar de seguir en perfección el protocolo publicitario, el resultado nunca es lo que se espera.
Extrañamente las empresas que pagan casi el millón de pesos por un solo anuncio en horario estelar, son las mismas que tienen segmentado diferentes productos en el transcurso del día, no niego que la publicidad así pueda ser efectiva, en algunos casos para corporaciones que son dueños de productos estrellas y de marcas blancas en el mismo mercado, que al final de cuentas el consumidor comprará y la ganancia será para la misma empresa.
El punto principal de todo esto es el abuso desmedido de las marcas por querer ser comerciables, la competencia tan desleal que existe en el mercado y la poca investigación que en México se tiene para saber que es lo que realmente necesita el consumidor, que no muchas veces el verdadero target es aquel que tiene la televisión encendida.
Sin embargo, hablando básicamente dentro del sector juvenil, es extraño como la mayoría de las marcas utilizadas por nosotros no son ni siquiera en un 10% aquellas que son anunciadas en televisión, de hecho la mayoría de esas marcas son hasta hostigosas al grado que las llegas a odiar.
De lo que si estoy seguro es que las empresas televisivas de algo tienen que sostener sus producciones tan elevadas de muy bajo contenido, lo que aquí me sorprende es como las asociaciones acceden a salir en un programa de televisión que llega hasta ser denigrante, existen marcas que lo han llegado hacer como vía de resurrección, y creen que aparecer en TV es la manera precisa y exacta de comenzar a reinventarse.
También es absurdo pensar que la publicidad no es necesaria, al contrario, la publicidad debe de ser uno de los pilares fundamentales para cualquier producto o empresa, la publicidad debe de ser considerada la herramienta principal para generar el reactor de ventas.
El detalle exquisito de todo esto es que realmente las marcas no se toman el tiempo para analizar ¿como?, ¿donde?, ¿cuando?, ¿quien? y ¿por que? harán una campaña así, es decir creen que por pagarle al creativo que esta de moda su producto se venderá.
Y ante la falta de apertura de nuevos talentos de la comunicación, en estas empresas, así como los grandes paradigmas que rodean a las agencias de publicidad junto con la relación que tienen con sus clientes, nosotros, aquellos que estamos enfrente del televisor muy de vez en cuando, estaremos siempre al pendiente del inicio de un comercial, para criticarlo, analizarlo, reírnos, cambiarle de canal pero extrañamente nunca para ir a comprar ese producto.

1 comentario:
U.U
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